RECUERDOS DE QUARTELL HACE MEDIO SIGLO

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J.V.M.-Quartell

El desarrollo del año actual 2021, tan marcado por la pandemia, está condicionando todavía la vida diaria de las personas. Uso de mascarillas, distancias de seguridad, toques de queda nocturnos, etc., lastran la convivencia cotidiana. Quizás por eso, resulte ilustrativo retroceder en el túnel del tiempo, y ver cómo se desenvolvía la población hace ahora medio siglo exacto.

HACE MEDIO SIGLO:  AÑO 1971

Este año 1971, se conocía el proyecto de construcción de una autopista de peaje, de Valencia a Tarragona, la A.P. 7, y los agricultores de la comarca manifestaban su interés por conocer cuál sería su trazado a su paso por la subcomarca de Les Valls. Pues, en aquel tiempo, no había ninguna autopista en la comarca y el  tránsito de vehículos, coches y camiones procedentes de Valencia todavía circulaban por la carretera nacional 340, que atravesaba el casco urbano de Sagunto y de Almenara.

En abril de este año, por mediación de la junta local de Padres de Familia se comenzaba a construir un frontón, en Quartell,  para el juego de la  pelota, en el recinto del colegio público. Dicho frontón estaba dotado de alumbrado nocturno, y tenía un presupuesto de 150.000 de las antiguas pesetas. También se construyó el primer vestuario para los jugadores de baloncesto.,

Como en aquella época  no existía el polideportivo municipal, el equipo local de baloncesto, que entrenaba Blas Gomis, desarrollaba sus encuentros en el patio del colegio público, federado en Primera categoría regional.

El equipo de baloncesto de Quartell se enfrentó, este año, a los equipos de Sueca, Gramis y Siglo Valenciano. También se enfrentó al equipo Unión Naval de Levante que consiguió 34 tantos y el equipo de Quartell que le ganó con 54.

LA RENOVACIÓN DEL ALUMBRADO

Este año se cambió el voltaje del suministro eléctrico al municipio, con la eliminación de los postes en el casco urbano y se instalaron las nuevas redes de distribución de energía eléctrica a los domicilios, mediante un nuevo trasformador que suministraba la energía de 220 voltios, cuya instalación sigue todavía vigente. Y se instalaron los nuevos focos de alumbrado de las calles mediante lámparas de neón, cuyo encendido y apagado diario se realizaba ahora de manera automática, con un presupuesto entonces de 350.000pesetas, porque, hasta ahora, el encendido y apagado del alumbrado público tenía que realizarlo el sereno manualmente, cada día.

LA BANDA DE MÚSICA  SIN SEDE SOCIAL

El mes de junio de 1971 los directivos de la sociedad musical iniciaban conversaciones con el alcalde, para recabar ayudas para el mantenimiento de la banda de música que, en estos tiempos, atravesaba una profunda crisis y no disponía de una sede para realizar los ensayos. Por su parte, el alcalde Bautista Soriano se comprometía a buscar un local y acondicionarlo, para que los músicos pudieran realizar sus enseñanzas y la  preparación de los conciertos. Cabe recordar que, en aquel tiempo, el municipio no tenía ningún auditorio municipal. Y la banda había perdido el local social que era el Musical Cinema desde hacía siete años.

Durante las fiestas patronales, el día 23 de julio actuaba la compañía local de teatro en valenciano, y el 25 de julio, se celebraba la festividad de santa Ana, que entonces concluía con un pasacalle de la banda de música o retreta ​musical que recorría las calles del centro urbano, seguido del tradicional castillo de fuegos artificiales. La retreta de fin de fiestas se hacía siguiendo el modelo de las fiestas de la ciudad de Molina de Aragón, a donde acudía cada año la banda de música de Quartell. Este año, el presupuesto para las fiestas patronales de Quartell era de 250,000 pesetas.

LA BARRERA DE LAS COMUNICACIONES TELEFÓNICAS

En aquel tiempo, los teléfonos móviles eran ciencia-ficción; nadie podía imaginarse internet ni los mensajes electrónicos. Para comunicarse, los vecinos debían hablar con el teléfono fijo. Ese año, había noventa y tres domicilios  en Quartell que tenían teléfono, y para hablar, había que pedir conferencia a la centralita telefónica, cuya encargada, Teresa Sebastián Langas, sólo disponía este año de dos líneas para las comunicaciones exteriores, por lo cual, se producían bastantes demoras cada día, esperando cada abonado el turno correspondiente. Quienes no tenían teléfono en sus casas, debían acudir a la cabina instalada en la propia centralita telefónica. Cabe recordar, además, que dicha centralita era también la encargada de repartir los telegramas, que se recibían desde la estación de telégrafos de Sagunto.

Y, después de medio siglo, ha pervivido hasta hoy  el equipo local de baloncesto y también la banda de música; en cambio se ha extinguido la compañía de teatro en valenciano que, en aquellos tiempos, amenizaban muchas de las veladas festivas de Quartell.

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